8 estilos esenciales de liderazgo organizacional

De qué hablamos cuando decimos “líder”

La innovación es lo que distingue al líder de los seguidores

Steve Jobs Apple

Es importante, antes de comenzar a tratar el tema, ponernos de acuerdo en el significado de las palabras clave que utilizamos. ¿Sabía Ud. que el término “líder” viene del verbo inglés “to lead”, que significar “guiar, conducir, dirigir”? El sufijo “er” se usa mucho en este idioma para convertir un verbo en sustantivo; es decir, transforma a “lead” (verbo) en “leader” (sustantivo) para referirse a la persona que realiza la acción. De allí el español castellanizó la palabra convirtiéndola en la que todos conocemos: “líder”. Que según la definición de la Real Academia Española tiene el mismo significado que el inglés “leader”; es decir, “persona a la que un grupo sigue, reconociéndola como jefe u orientadora.”

Cuando pensamos en un líder, solemos asociarlo con lo político o empresarial, o con la inteligencia emocional, pero puede existir en todos los ámbitos: deportes, familia, iglesia, amigos, escuela. A la acotada definición del diccionario, podemos agregarle las siguientes características que hacen a un líder. Y aquí señalaremos atributos que clasificaremos en las siguientes categorías:

  • Personalidad: sienten gran entusiasmo y pasión por lo que hacen. Por eso, se dedican completamente a su tarea. Se conocen bien a sí mismos, por lo que son plenamente conscientes de sus fortalezas y debilidades. Esto los convierte en personas íntegras que sólo prometen lo que saben que podrán llevar a cabo. Son carismáticos: poseen sentido del humor, aprecian a los demás y sienten respeto y compasión por ellos. Son capaces de innovar, de incursionar por senderos donde nadie había caminado antes.
  • Mente: tienen gran capacidad de análisis y un criterio altamente perceptivo. Son muy creativos. Saben muy bien lo que quieren, porque tienen una visión hacia la que se dirigen más allá de fracasos y obstáculos en el camino, por lo que tomarán todos los riesgos que sean necesarios, calculadamente. Son insaciables en el saber, porque siempre tienen curiosidad por aprender algo nuevo, y se familiarizarán con todo lo que necesiten saber para lograr lo que quieren.
  • Logros: su audacia y empeño hacen que tengan un alto rendimiento y a su vez influyan en el de los demás. Se proponen un objetivo y lo consiguen.

Liderazgo organizacional: qué significa ser un líder en una empresa

El liderazgo es la capacidad de transformar la visión en realidad.

Warren Bennis Autor

Si bien, como dijimos, un líder puede existir en muchas áreas distintas, aquí nos concentraremos en los líderes de empresas o líderes organizacionales. ¿Qué características tiene el liderazgo organizacional?

Dijo Heráclito siglos atrás: “Nada es permanente a excepción del cambio”. Si hay una constante en el mundo empresarial de hoy (sólo por circunscribirnos por cuestiones prácticas a nuestro tema) es el cambio. De allí que los líderes organizacionales en la actualidad deban ser capaces de innovar, motivar y adaptarse a lo nuevo e inesperado que pueda surgir. Por lo tanto, ¿qué es un líder organizacional? Es aquel que tiene la capacidad para orientar el camino a seguir, estimulando y potenciando al máximo cada una de las áreas de la organización, con el objetivo de lograr, por medio de la creatividad y la innovación, las metas que satisfagan las necesidades de la empresa..

Cada vez más, el concepto de liderazgo organizacional está ligado a la habilidad interpersonal, a la capacidad de guiar e influir sobre las personas, potenciando aptitudes de los empleados. Según Ken Blanchard, escritor y experto en management, para que el liderazgo sea “al más alto nivel”, el desarrollo de las personas tiene tanta (o mayor) importancia que el económico. Habla también de “el triple balance” como objetivo adecuado: el proveedor elegido, el empleado elegido y la inversión elegida.

Básicamente, entonces, todo se reduce a las personas: el balance final de los líderes de organizaciones de alto desempeño depende de sus clientes, sus colaboradores y sus inversionistas. Lo importante es lograr un bien mayor, mediante la capacidad de influir sobre los demás, empoderando y potenciando a las personas.

John Maxwell (autor, coach y conferencista) también pone especial énfasis en que el liderazgo organizacional representa la capacidad para mejorar a las personas mediante las acciones de un líder capaz de influir en sus subordinados y mejorar así sus aptitudes y capacidades para, de este modo, llevar a cabo los objetivos de la empresa. Para ello, sostiene, se necesitan las siguientes características:

  • La existencia de planes.
  • Un procedimiento estandarizado.
  • Formalización.
  • Firmeza organizacional.

Es importante que el líder pueda tener control sobre las recompensas de la empresa y que mantenga una excelente relación interpersonal con sus superiores y subordinados con el objetivo de cumplir con las metas.

John Maxwell Escritor

Steve Jobs es un gran ejemplo de líder organizacional que construyó y desarrolló una empresa exitosa basándose en lo que mejor sabía hacer cada trabajador. Influyó en ellos para que explotaran esa capacidad sobresaliente que cada uno tenía. Así, los empleados se sentían satisfechos porque se dedicaban a la tarea para la que realmente tenían un talento excepcional, y la empresa consiguió el éxito porque cumplió con sus objetivos. Para lograrlo, se necesitó de una extraordinaria habilidad interpersonal que le permitiera al líder conocer y potenciar las habilidades de cada uno de los trabajadores.

Un poco de historia

La manera de atraer y motivar a las personas determina el éxito del líder.

Warren Bennis Autor

En las primeras teorías sobre el liderazgo organizacional, la preocupación estaba en los aspectos técnicos y no en las personas. Sólo comenzaron a concentrarse en las personas hacia fines de la década de 1920. En esos años, se hablaba de los rasgos de un líder: era la teoría de los rasgos o del atributo.  Se la conoce también como la teoría del “líder que nace” como tal. Se tenían en cuenta determinadas cualidades innatas de una persona que le daban capacidad de liderazgo, ya que no se consideraba que alguien pudiera aprender a ser un líder. Se limitaban, entonces, a señalar ciertas características que hacían de alguien un líder natural.

Pero es a partir de 1940-1950 cuando comienza a hablarse de la teoría del comportamiento del líder. Lo importante comienza a ser la acción del líder, no tanto su personalidad. Se establecen los fundamentos de la dirección de personal con los enfoques de los Recursos Humanos y las ciencias conductuales. Teóricos del liderazgo organizacional como Lewin, Maslow y Likert se refirieron a la importancia de que el líder aprendiera a hacer uso de las capacidades del personal para lograr el éxito. Para ello, destacaron la comunicación y el buen ambiente de trabajo así como una adecuada resolución de conflictos. En la actualidad ya no hay dudas de que administrar las relaciones interpersonales es una clave ineludible para una buena gestión y para conseguir el éxito de la empresa.

En los ’50 y ’60, un líder ya no se define por lo que es, sino por lo que hace. Al flexibilizarse este concepto, se entiende que las conductas de liderazgo se pueden aprender.

En los ’70 se empieza a estudiar los factores circunstanciales que afectan el liderazgo (teoría de la situación o contingencia), como las características de los seguidores, el tipo de empresa o las actividades que se necesita realizar en un momento determinado. Alguien puede convertirse en líder por una crisis o un acontecimiento importante en particular. Una persona ordinaria puede transformarse en alguien extraordinario a raíz de una determinada situación. Se propone entonces que no hay una sola forma ideal de liderar una organización: el estilo depende de cada situación.

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.

Albert Einstein Científico

En los ’90 de este último siglo fue cuando comenzó a destacarse el apoyo a la innovación como un componente esencial en la eficacia del liderazgo empresarial.

En la actualidad, se destaca la participación de las personas como componente fundamental, pero las teorías tienen un enfoque más integral. Mayormente, se habla de la teoría del líder transformador, con el foco en el líder como agente de cambio y motivación de su equipo. Una persona puede decidir convertirse en un líder, aprendiendo habilidades de liderazgo. El cambio de paradigma también pone el ojo en los grupos líderes y no sólo en los individuos que lideran. Cada individuo puede contribuir al logro de metas colectivas: se incorpora entonces la idea de de liderazgo participativo, donde el líder no es una sola persona sino que se trata de un liderazgo grupal, basado en la idea de que todos los empleados pueden contribuir a lograr los objetivos de la empresa. Y también se habla de liderazgo emocional, basado en los fundamentos de la inteligencia emocional (ver artículo La inteligencia emocional aplicada a la empresa en este blog).

Estilos y modelos de liderazgo

Mi padre tenía una prueba sencilla que me ayudaba a medir mi propio coeficiente de liderazgo: ‘Cuando estés fuera de la oficina, pregúntate: ¿Tu equipo puede funcionar bien sin ti?

Martha Peak Revistas AMA

Podríamos decir que, por estar hablando de individuos, debe de haber tantos estilos y modelos de liderazgo como personas sobre la faz de la tierra. Sin embargo, puede distinguirse algunos modelos cuyas características se repiten, por lo que fueron clasificados y estudiados en las teorías de liderazgo, y que en la práctica vemos en funcionamiento hoy. Debemos tener en cuenta que muchas veces puede haber una combinación de modelos o que la misma persona puede ejercer un modelo u otro dependiendo de las circunstancias de la empresa, el momento histórico y otros factores de variabilidad. Para entenderlo mejor vamos a tener que generalizar, pero será para ver con mayor claridad los distintos tipos de liderazgo: analizaremos las características de la personalidad de cada tipo de líder, ventajas y desventajas de cada estilo, cuáles son los más exitosos, situaciones que ilustran cada modelo, así como algunos ejemplos de líderes famosos. A continuación, trataremos en más detalle los tres estilos de liderazgo más comunes: el autocrático (o autoritario), el democrático (o participativo) y el liberal o laiseez faire. Más tarde, mencionaremos otros modelos de liderazgo posibles y sus características.

1. Liderazgo autocrático (o autoritario)

El término “autocrático” proviene de “autocracia”, que deriva del griego “autos” (por uno mismo) y “kratos” (fuerza, poder, gobierno). Es decir que la designación de la fuerza, poder o gobierno le es otorgada a una sola persona, o ella misma se la atribuye.

Características del liderazgo autocrático. Un líder autocrático:

  • Tiene poder absoluto sobre sus trabajadores y equipos, quienes nunca participan ni discuten, ya que las directivas son dadas sólo por el líder, que toma todas las decisiones. Es un liderazgo unidireccional: un jefe da órdenes, los subordinados las acatan. No delega responsabilidades, ya que no delega poder: sólo él lo ostenta sobre todo y sobre todos.
  • Concentra toda la información. No la comparte con su personal, y eso aumenta su poder.
  • Fija los objetivos a cumplir. El personal no tiene oportunidad de hacer sugerencias, aunque estas sean para el bien del equipo o de la empresa.
  • Administra premios y castigos, generalmente económicos, ya que cree que el salario es la única motivación de los empleados. Para ello, debe tener poder y control sobre las recompensas que puede ofrecer la compañía.

Personalidad de un líder autocrático:

  • Dominante.
  • Exigente y perfeccionista.
  • Restrictivo.
  • Firme.
  • Desconfiado.
  • Controlador.

Ventajas y desventajas de un liderazgo autocrático:

Ventajas:

  • Alto grado de eficiencia. Funciona bien si el líder es competente.
  • Se logran resultados a corto plazo.
  • Efectivo en situaciones críticas en que las decisiones deben ser rápidas, así como también en el caso de tareas sin calificación, porque las ventajas del control superan las desventajas.
  • Estricto control y supervisión de los empleados, con lo que se evitan demoras en las tareas y no se corre el riesgo de que los empleados estén sin realizar sus tareas designadas.
  • El control sobre el proceso es total y además todo pasa por la misma persona, el jefe, que sabe todo lo que está sucediendo en las distintas áreas en todo momento.

Desventajas

  • Altos niveles de estrés, frustración y miedo en los empleados. Por la falta de motivación, puede aumentar el nivel de ausentismo y la rotación de personal.
  • No hay comunicación con los empleados. Esta sólo se da cuando las cosas salen mal. El líder convoca para señalar errores, no para felicitar por los buenos resultados.
  • Participación nula de los subordinados.

Si bien la primera impresión al leer esta clasificación con su descripción puede ser de rechazo, la realidad es que este modelo de liderazgo puede ser ejercido por una gran variedad de profesionales, desde docentes (buenos y malos) hasta por políticos o dictadores. Hay que destacar también que en ciertos ámbitos puede funcionar muy bien, sobre todo en áreas donde la perfección es lo único aceptable, como en el mundo de los deportes, en fábricas o construcciones, o cuando las decisiones son de vida o muerte. Pensemos, por ejemplo, en profesiones relacionadas con la salud, como quienes se desempeñan en servicios de ambulancia u hospitales, personal policial y militar, bomberos, por citar sólo algunos ejemplos. También es fundamental en personal al que se le requerirá rapidez y precisión desde el mismo entrenamiento hasta su desempeño posterior, como sucede en los locales de comidas rápidas.

El estilo autocrático también puede depender de una circunstancia determinada por la situación mundial, nacional o empresarial en un cierto momento histórico.

Y la realidad es que es un modelo que funciona muy bien en la mayoría de las empresas, al menos en algún momento de su trayectoria. Muchas veces, por una determinada situación coyuntural en la compañía, se recluta a un líder autocrático para que mejore la eficiencia de la organización o de algún departamento en particular. Puede necesitarse, por ejemplo, que se agilicen los procesos, que se haga crecer la base de clientes o que se planee a largo plazo. En estos casos, donde se busca este tipo de solución puntual y rápida, suele tomarse a un líder autocrático.

Ejemplos famosos de líderes autocráticos

Nade contra la corriente, sea diferente y desafíe el status quo.

Sam Walton Walmart

Fundadores de empresas como Wal-Mart y McDonald’s ejercieron un liderazgo autocrático y muchos líderes de empresas actualmente exitosas aprendieron de esa escuela. Resulta difícil a veces clasificar a un líder como autocrático porque la mayoría de los líderes poseen varios estilos. Por lo tanto, mencionaremos a aquellos que, mayormente, exhiben rasgos autocráticos.

Roger Ailes, presidente del canal Fox News

Comenzó en los ’60 como asesor del presidente Nixon. Hoy está a cargo del canal de noticias Fox News que duplicó las ganancias de CNN y se posicionó como uno de los canales más rentables. Consciente de su reputación como líder autócrata, a los 75, opina: “No me siento distinto mentalmente de cuando tenía 30 años. Reacciono de la misma manera ante lo nuevo que cuando tenía 30 años. Me doy cuenta de que me veo mal, pero no me siento mal. Constantemente estoy tratando de inventar maneras distintas de hacer las cosas. Si quieres ser un ejecutivo de televisión, tienes que cambiar con los tiempos”.

Helen Gurley Brown, ex editora de la revista femenina Cosmopolitan

Fue pionera del periodismo femenino e inventó la frase “tenerlo todo” para referirse a la que, según ella, debería ser la aspiración de las mujeres, capaces al mismo tiempo de conseguir el amor, tener una familia y una carrera. Convirtió Cosmopolitan en un negocio rentable durante más de 30 años. Una de sus frases célebres fue: “Mi éxito no se basó tanto en mi gran inteligencia sino más bien en mi gran sentido común”. Se la reconoció como una maestra en el mundo de los negocios.

John Chambers, presidente de Cisco Systems

CEO de una empresa que, cuando Chambers entró, era relativamente desconocida, creció bajo su conducción para convertirse en una empresa líder en la industria de redes. John Chambers es uno de esos líderes que está en todo, hasta en el detalle más pequeño. ¿Uno de sus secretos de liderazgo? “Se trata de tener la confianza interna y la creencia de que puedes y vas a ganar. Cuando hablo de que seremos los líderes, no lo digo como posibilidad: creo firmemente en que lo seremos. Y también tienes que jalar a tu equipo contigo porque hay muchos competidores en contra de ti”. Considera a la energía, la confianza y la emoción como factores clave que lo ayudaron a mantenerse en la cima.

Martha Stewart, empresaria y presentadora de televisión

Meticulosa, exigente, minuciosa y escrupulosa, su atención al detalle en extremo le hizo posible construir una empresa que hoy es un imperio. Su estilo autoritario de liderazgo la llevó a armar un negocio de miles de millones que la convirtió en una de las mujeres más adineradas de EE.UU. Si bien se muestra amigable en sus programas, no se habla muy bien de su trato con los empleados.

Ridley Scott, director y productor de cine

Conocido por dirigir películas-tanque de Hollywood como Bladerunner, Alien y Gladiador, Ridley Scott, también productor, es famoso entre quienes trabajan con él por su perfeccionismo. Es apasionado en lo que tenga que ver con la innovación y sus ideales van por delante de las relaciones emocionales que pueda tener con las personas. Los actores que trabajan con él saben a qué atenerse aun antes de comenzarse a filmar la película. “Hacer una película debe ser cuestión de equipo. Pero al final siempre tiene que haber un capitán, dice Ridley Scott.

Bill Gates, director de Microsoft

Si bien no mantuvo este estilo de manera constante, el estilo autoritario le permitió manejar Microsoft hacia el gran éxito y convertir esta compañía en lo que es hoy. Cuando empezó a liderar esta empresa, tuvo una visión e hizo todo lo posible para convertirla en realidad.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo autocrático

El jefe está reunido con sus empleados. Les informa que para la semana próxima tienen que presentarle un video sobre un nuevo producto para que él pueda mostrarlo en una reunión de directorio. Se dirige a cada uno y le asigna una tarea específica: “Margarita, tú te encargarás de escribir el guión. Luis, del audio. Marcos, de la fotografía y escenografía. Nicolás, del vestuario, maquillaje y peinados. Lila, tú buscarás los actores”. El jefe no tiene en cuenta que a Lila se le da mejor la escritura, y que seguramente estará más cómoda y se desempeñará mejor escribiendo el guión. Margarita, sin embargo, no querría jamás encargarse de buscar a los actores porque es muy tímida y tiene poca iniciativa; seguramente, para ella, trabajar en las búsquedas y entrevistas no será lo mejor; entonces, pero ni siquiera piensa en un posible cambio de tarea. El resto de los empleados le tiene tanto temor al jefe que no osan dar su opinión. Por su parte, el jefe debe partir en cinco minutos y no está dispuesto a discutir el tema, porque ya ha tomado una decisión y la tarea debe comenzar ya si quiere que el video esté listo para la semana próxima. Ni siquiera les pregunta si tienen alguna duda, y se marcha.

Al cabo de una semana, el trabajo está terminado como el jefe exigió. A él no le importa si sus subordinados estuvieron a gusto, si tuvieron alguna inquietud para transmitirle, si se sintieron demasiado presionados por el ajustado tiempo, o si trabajaron bien como grupo: el proyecto que asignó fue completado, y la presentación del video en la reunión de directorio fue un éxito rotundo.

Por supuesto que podría pasar todo lo contrario. Que los empleados no entendieran bien los lineamientos, que estuvieran trabajando en un área para la que no fueran aptos, y que el resultado final fuera un fiasco. Sin embargo, la mayoría de las empresas se maneja exitosamente de este modo y no considera cambiar su tipo de modelo de liderazgo.

2. Liderazgo democrático o participativo

Se perdían horas preciosas en interminables reuniones donde se pretendía tomar decisiones colectivas, pero todos se disputaban la palabra para exponer sus puntos de vista sobre insignificancias y rara vez se lograba un acuerdo; aquello que normalmente decidía el jefe en cinco minutos, a los empleados les tomaba una semana de discusiones bizantinas y votaciones democráticas.

Isabel Allende Novelista

Se denomina de este modo justamente porque el líder y los subordinados participan conjuntamente de las decisiones. Existe colaboración por parte de todos los empleados, y estos apoyan a su líder, en quien encuentran un modelo y un objeto de admiración. El líder estimula y valora la cooperación del equipo de trabajo, que funciona como una unidad. Hay diálogo con el objeto de llegar a la conclusión que más favorezca a la empresa.

Características del liderazgo democrático. Un líder democrático:

  • Escucha a todos y valora las opiniones que recibe.
  • No lo controla todo: delega tarea en subordinados, en quienes confía, y comparte información, con lo que empodera a sus empleados.
  • Estimula la participación y el diálogo.
  • Brinda ayuda.
  • Tiene en cuenta el bien de todos.

Ventajas y desventajas de un liderazgo democrático:

Ventajas:

  • Existe una buena relación interpersonal en el grupo y también con el líder.
  • Los subordinados poseen iniciativa propia y excelente predisposición.
  • En lugar de competencia desleal, se genera un deseo de apoyo mutuo para cumplir con objetivos que serán comunes.
  • Si bien importa lograr los objetivos, es más importante el desarrollo del equipo de trabajo.

Desventajas:

  • Al no decidir ni controlar todo una sola persona, y también debido al tiempo dedicado al diálogo e intercambio de opiniones, pueden demorarse los procesos y las tomas de decisiones.
  • Satisfacer los deseos de todos puede resultar una ardua tarea.
  • Se necesita un líder asertivo y colaborador que sepa estimular la empatía y el apoyo mutuo, y si no se cuenta con esas cualidades, puede resultar arriesgado.

Si lo comparamos con el estilo descrito con anterioridad, el autocrático, este estilo democrático suena mucho más justo y humano. De hecho, ha dado muy buenos resultados. El ejemplo más claro es el de Steve Jobs y su empresa Apple. “Tenemos un excelente trabajo en equipo desde la cima de la compañía que filtra todo ese trabajo a lo largo de la compañía”, dice en una entrevista. Jobs favorecía la colaboración y la discusión, y creía también en que lo que mejores resultados daba era colocar a cada empleado al frente de la tarea que mejor sabía hacer. De ese modo, se beneficiaba la empresa, porque obtenía resultados de la más alta calidad, y el empleado, porque estaba totalmente dedicado a la actividad que amaba y mejor hacía.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo democrático

Pedro es jefe en una empresa dedicada a la venta de instrumentos musicales y equipos de audio. Son las 9 de la mañana, acaba de llegar a su oficina y recibe una llamada de Esteban, uno de sus gerentes. Esteban le plantea un problema específico de su gerencia comercial. Pedro escucha el problema y toma nota de él. Sugiere una solución, que a Esteban le parece adecuada, aunque no en este momento del año. Pero esa sugerencia le despierta una idea, que discute con Pedro. Pedro cree que Esteban acaba de dar en el clavo, y le propone ir adelante con esta idea. En esa breve charla, Pedro escuchó, sugirió y alentó. Esteban está satisfecho con esta conversación, porque debido a este intercambio logró dar con una solución, y temprano por la mañana, lo que facilitará enormemente su día.

Al retirarse de la oficina de Esteban, Pedro saluda a una recepcionista, Mora. No parece encontrarse bien de salud. Pedro llama por ella a un médico para que éste venga a verla lo más pronto posible y recomiende la mejor solución para Mora, que claramente no está en condiciones de trabajar hoy.

Pedro se ocupa personalmente de un problema que involucra la salud de una de sus subordinadas: la escucha y luego se encarga de solucionar el problema cuando antes, ya que en las condiciones que la encuentra es consciente de que ella no podrá realizar un buen trabajo hoy.

Más tarde se presenta en su oficina Cata. Le informa de un problema que involucra al departamento de sistemas. Pedro le indica comunicarse de inmediato con ese departamento para que se echen al hombro este problema que les atañe y le encuentren una rápida solución. Pedro acaba de delegar responsabilidades al sector de la empresa que mejor puede ocuparse del tipo de problema que le ha presentado Cata.

3. Liderazgo liberal o Laissez Faire

Este tipo de liderazgo puede estar ejerciéndose por propia voluntad o por una carencia total de aptitud como líder. ¿Cómo se explica esto?

Laiseez faire viene del francés; significa “dejen hacer” o “dejen pasar”. La frase completa es: “Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même” (Déjalos hacer, déjalos pasar, que el mundo va solo).

En empresas con este tipo de liderazgo, existe una total libertad de los subordinados en cuanto a las decisiones. El líder, por decisión propia o incapacidad, no ejerce el control, no es responsable de la actividad del grupo y deja que actúen según su voluntad. Al contrario de otros tipos de liderazgo, aquí el líder es pasivo y son los empleados quienes ejercen un rol más activo.

Características del liderazgo liberal o laissez faire. Un líder liberal:

  • No tiene el poder, sino que lo delega en manos del grupo.
  • Su actitud es pasiva; su opinión, neutra. Es decir que si falta, no se nota, y la empresa puede seguir funcionando con normalidad.
  • Tiene poca o ninguna influencia en el logro de objetivos de la empresa.
  • No juega un papel protagónico y no influye tampoco en el clima laboral.
  • No juzga los aportes de los empleados; son ellos quienes tienen el poder de decisión.

Ventajas y desventajas de un liderazgo liberal o laissez faire:

Ventajas:

  • El hecho de que el líder no lo controle todo ni lo haga todo significa que, sin dudas, se delegarán las tareas con total confianza.
  • Los empleados no se sentirán presionados y trabajarán con libertad.
  • No importa si no viene el jefe un día, o si tiene que viajar por un período más o menos prolongado: la actividad seguirá en la empresa con total normalidad.
  • Los trabajadores se sentirán motivados porque tendrán el poder de decisión en sus manos.
  • Funciona muy bien cuando los trabajadores son gente con la experiencia, los conocimientos y las habilidades necesarios, porque requieren de poca o ninguna conducción.

Desventajas:

  • Detectar y tratar de resolver conflictos puede resultar más complicado.
  • Puede experimentarse una sensación de acefalía o anarquía.
  • Por lo general cada uno hace lo suyo y no se trabaja en equipo porque hay falta de coordinación general superior.
  • Es más difícil mantenerse en un camino que conduzca a objetivos comunes por haber mayor individualidad y tal vez escasa información.
  • En el caso de que los empleados no tengan la suficiente capacidad y experiencia, puede dificultarse el normal funcionamiento de la empresa, porque carecerán de un guía que estimule y conduzca hacia una meta común.
  • Al dejarse todo el poder en manos de los trabajadores, no puede verse la evolución de todo el proceso ni corregir errores sobre la marcha de ser necesario.

Se trata, en cierto modo, de un “no liderazgo”, o de un “liderazgo por default”, es decir que se ubica el liderazgo en manos de los empleados por ineptitud o incumplimiento de quien debiera ser el líder.

Los tres estilos mencionados (autocrático, democrático y liberal) son los que más comúnmente se encuentran y los que resultaron más exitosos. Como dijimos, en algunos casos el estilo se da de manera más natural por las características individuales del líder, y en otros resulta un modelo más planificado que se aplica con intenciones mejor definidas.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo liberal

Sergio es el director de una empresa dedicada a la producción de telefonía celular. No está muy presente en su oficina debido a los constantes viajes a ferias y reuniones internacionales y también en su país, y cuando está, los empleados no suelen notar su presencia. Hace unos días ha llegado a sus manos un problema sobre el último modelo de teléfono celular que lanzaron y, hasta el momento, no le ha prestado la debida atención. Carlos, uno de sus empleados, lo llama para advertirle que muchos clientes se están quejando por un problema que se repite en este modelo. Sergio se siente irritado con esta llamada porque en breves minutos deberá partir a un nuevo viaje. Le responde a Carlos que se ocupe él mismo de solucionar el problema.

Carlos, por su parte, siente que si su jefe nunca se ocupa de nada, él tampoco lo hará. Pasa una semana, Sergio vuelve de su viaje y se encuentra con el mismo problema que no ha sido resuelto. Pero no habla con Carlos sobre el tema y espera sin preocuparse que las consecuencias se agraven. Cuando esto sucede, habla con otra de sus subordinadas, Clarita, que tampoco tiene ganas de ocuparse de un problema que, además, no corresponde a su área.

Sergio no se ocupa debidamente de los problemas que le llegan a su escritorio: ni de manera personal, ni delegando responsabilidades. No cuenta con un personal confiable, apto ni motivado. Este es un caso en que el modelo liberal no sería eficaz, aunque si podría resultar en una empresa en que los subordinados tuvieran la experiencia y la capacidad de manejarse por sí solos.

Además de los estilos ya mencionados, vamos a mencionar otros posibles:

4. Liderazgo burocrático

Este tipo de liderazgo basa toda su autoridad en el seguimiento estricto de las normas de la empresa. Cuando se trata de una empresa con altos riesgos de seguridad (construcción, sustancias químicas, por ejemplo) o cuando están en juego grandes sumas de dinero, es un modelo de liderazgo muy apropiado. Tiene puntos de contacto con el liderazgo autocrático, ya que prioriza la eficiencia y el seguimiento riguroso de la política de la empresa, lo que puede crear un ambiente de trabajo rígido: el líder ordena y los subordinados deben obedecer.

Características del liderazgo burocrático

  • Existe una falta de conexión entre el líder y los subordinados.
  • Lo principal para el líder es el acatamiento de las normas empresariales.
  • El líder es elegido por su capacidad y experiencia.

Ventajas y desventajas de un liderazgo burocrático:

Ventajas:

  • Si se trata de una empresa a cargo de sustancias tóxicas u otro tipo de productos o actividades riesgosos, o si deben manejar mucho dinero, es un modelo de liderazgo muy apropiado.
  • Es eficiente.
  • Los resultados suelen ser muy positivos.

Desventajas

  • El alto nivel de control, que puede causar estrés o desmotivación en los empleados.
  • Seguimiento estricto al pie de la letra de las normas, que no ofrece ningún espacio para la innovación o creatividad, por lo que la resistencia al cambio es total.
  • Escaso o nulo intercambio social.
  • Falta de comunicación entre líder y empleados.
  • Despersonalización de los subordinados, sujetos a una jerarquía inamovible.

Pese a sus características autoritarias y estrictas, es un modelo de liderazgo altamente eficiente, con mucha supervisión y control a diferentes niveles, que logra resultados óptimos.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo burocrático

Susana conduce un instituto de enseñanza de inglés en empresas. Después de muchos años de experiencia, está convencida de que, para que las cosas funcionen bien, cada paso que den sus profesoras debe estar seguido por su correspondiente papel que lo avale. Además, creó una serie de cuadernillos que dictan las conductas que se debe seguir.

Hay una planilla de asistencia, donde las profesoras deben marcar no sólo los ausentes, sino también las llegadas tarde y, en ambos casos, las razones. Al final del mes, se saca un porcentaje de presentismo de cada alumno, y un promedio general del curso.

Dos veces por año, las profesoras completan informes del desempeño de sus alumnos, a quienes se les entrega una copia. Otra copia va directamente a la empresa, otra se la queda el profesor, otra se archiva en el instituto.

Los programas de curso son estrictos y no aceptan cambios de ningún tipo. Cada profesor debe seguirlo al pie de la letra. A fin de año, se toman exámenes siguiendo un modelo único, en base al cumplimiento de esos programas de estudio.

Susana está contenta con este modelo de liderazgo, porque le permite un seguimiento detallado de las actividades que realizan sus empleados, los profesores. Anteriormente trabajó en institutos muy desorganizados y es partidaria de un seguimiento estricto de las reglas que ella misma ha creado.

5. Liderazgo carismático

Es un líder que nace, no se hace, aunque, por supuesto, siempre se puede aprender un poco más. Su personalidad, más que su accionar, lo hace atractivo y digno de seguimiento.

Quien ejerce este tipo de liderazgo tiene una capacidad espontánea para motivar y entusiasmar a sus subordinados, que lo siguen con admiración. Este modelo de liderazgo puede conseguir excelentes resultados y también lograr innovar, pues tanto el líder como los empleados se esfuerzan al máximo. El líder tiene una visión y consigue conducir a los subordinados en esa dirección.

Características del liderazgo carismático. Un líder carismático:

  • Tiene poder de convicción.
  • Si así lo desea, puede cambiar valores, creencias y actitudes en la empresa.
  • Sabe asumir riesgos.
  • Se dedica por completo a la empresa y logra que los demás lo hagan también.
  • Es positivo, entusiasta, motivador.
  • Tiene curiosidad que lo lleva a estar siempre buscando algo más allá.
  • Despierta admiración y confianza.
  • Puede innovar y superar a otros que han llegado lejos, yendo un poco más allá.

Desventajas

  • Es el protagonista excluyente, por lo que la figura de los subordinados se desdibuja. Puede opacar al resto, y hasta desestabilizar a la empresa si se va.
  • Por la admiración que provoca, es posible que se lo halague en demasía por sus logros o se pasen por alto sus errores.

En momentos en que la empresa requiere profundas innovaciones, puede resultar muy atinado recurrir a este tipo de líder, por su gran poder de persuasión. El problema podría llegar a ser que por su inconformismo vea su futuro más allá de los límites de la empresa que lo convocó, porque siempre irá por más, aunque ello signifique dejar la empresa.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo carismático

Celia sabe desde pequeña que su personalidad siempre la ayuda a alcanzar sus metas. Es positiva y simpática con los demás, y fue esa actitud, además de su capacidad académica, la que la condujo a liderar hoy una empresa de producción de autopartes.

Hoy no es un buen día, porque acaba de recibir un informe que le indica que las ventas han bajado en este último trimestre. Tiene una reunión con su equipo, y debe darle esta noticia, pero de una manera que no cause desánimo en el grupo. Debe motivarlos a revertir la situación, de la que todos, ella incluida, se beneficiarán.

En el fondo, sabe que la baja en las ventas puede deberse al mal desempeño del equipo de ventas; o, al menos, de algunos de sus integrantes en particular. Sin embargo, no quiere hacer reproches. Primero, porque no está en su naturaleza llevarse mal con nadie. Y en segundo lugar, porque sabe que tiene que desplegar todo su tacto y carisma para salvar la situación para ella y para la empresa en general. Y carisma es lo que le sobra.

Entonces, Celia piensa con cuidado el modo en que dará la mala noticia. Va a presentar esta situación como un desafío que deberá sacar lo mejor de cada uno para mejorar las ventas en lo que queda del año.

Y así procede. Logra cambiar las caras largas de su equipo al oír la noticia, y habla con tal entusiasmo del desafío que tienen por delante que logra insuflar el espíritu ganador que necesita que sus vendedores tengan para lograr las metas propuestas: vender más que este último trimestre, vender más que ninguna otra empresa, destacarse cada uno, como equipo de ventas y como empresa en el rubro de la venta de autopartes.

No sólo la reunión es un éxito, sino que hacia el final del año las ventas han mostrado una suba importante, y, lo que no es de menor importancia, el entusiasmo del equipo está en su mejor nivel.

6. Liderazgo orientado a las personas

Lo central no son las tareas: la prioridad es la formación de equipos de tareas, teniendo en cuenta las diferentes personalidades y capacidades y el modo de agruparlas de la forma más eficaz. Tiene elementos del estilo participativo, ya que el equipo tiene poder. El líder estimula la creatividad y ofrece su apoyo.

De los tres estilos mencionados al principio de esta lista como los más exitosos, sólo uno de ellos no respondería a su vez a este modelo, y ese es el estilo autocrático. Porque tanto en el democrático como en el liberal los empleados son centrales, ya que tienen poder, ya sea porque se les asignó o debieron tomarlo por acefalía, por lo que ejercen una influencia y toman decisiones.

Características de un líder orientado a las personas. Un líder orientado a las relaciones:

  • Considera, primero, a las personas; luego, las tareas.
  • Escucha ideas, da apoyo emocional, es totalmente accesible: la comunicación está siempre abierta, la retroalimentación es constante.
  • Cuenta con la satisfacción y compromiso de los subordinados.

Ventajas y desventajas del liderazgo orientado a las personas o a las relaciones

Ventajas:

  • Empodera al subordinado. Este poder resulta una gran motivación y fuente de energía para los empleados, pues tienen poder de decisión.
  • Satisfacción de los empleados.
  • Se trabaja con eficiencia.
  • El líder está atento a las sugerencias de mejora que proponen los empleados.
  • Hay diálogo y retroalimentación entre liderazgo y empleados, por lo que se mejoran los resultados.

Desventajas

  • Los empleados pueden llegar a sentirse abrumados por la cantidad de decisiones importantes que deben tomar.
  • Necesitan de un liderazgo firme y coherente para tener una guía de gestión.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo orientado a las personas

Después de trabajar en muchas empresas donde la despersonalización era el factor común, Marta decidió crear su propia compañía. Recluta personal que se dedica a la traducción de libros de textos secundarios y universitarios. Para ella, la satisfacción de las personas que trabajan en su empresa es primordial. Con ese fin, introdujo una cantidad de medidas que flexibilizan las condiciones de trabajo. Por ejemplo, hoy dos de sus traductores, Manuel y Laura, trabajarán desde casa. No necesita su presencia continua en la oficina, y como Laura tiene un hijo pequeño que cuidar, acepta encantada las condiciones, que en su caso consisten en trabajar desde su hogar tres veces por semana. Manuel, por su parte, es discapacitado físico, y por lo complejo de su traslado de un lugar a otro, sólo está presente una vez cada quince días y eso es suficiente.

Ir a la oficina, de todos modos, es como ir de visita a la casa de una amiga. En lugar de escritorios individuales, Marta instaló una gran mesa ovalada a donde cualquiera puede sentarse en cualquier momento con su laptop para trabajar. O hacerlo en la otra gran mesa oval de la cocina, donde además pueden servirse café y charlar en los momentos de pausa. El café lo prepara cualquiera de ellos indistintamente, incluida Marta.

Con frecuencia organizan reuniones de trabajo y salidas sociales en distintos lugares, como restaurantes o parques, y el intercambio de ideas de trabajo y de confidencias personales es frecuente y fluido. Marta siente que el recurso más importante con que cuenta es el equipo de personas con las que trabaja, y se asegura de que se mantenga un ambiente de trabajo agradable.

Está en sus planes crecer con esta empresa: trasladarla a un sitio mucho más grande, donde cuente con un servicio de guardería, un gimnasio y una biblioteca. Ya ha visto una enorme casa con un hermoso jardín en un barrio tranquilo de la ciudad que podría servirle para estos fines, y está avocada en estos días a conseguir un crédito para adquirir esa propiedad y cumplir con su sueño.

7. Liderazgo orientado a la tarea

Para este tipo de líder, la tarea será lo primordial: es decir, los objetivos de la organización, y las personas interesarán en función a cómo puedan ejecutar las tareas para cumplir con los objetivos de la empresa. La meta será la tarea concluida y esta presión puede hacer que un líder se vuelva un tanto autoritario. No piensa en el bienestar del equipo ni en cómo retener a los empleados, ya que el foco estará puesto en la planificación, en el control del desempeño y en el cumplimiento de las tareas.

Características del liderazgo orientado a la tarea. Un líder orientado a la tarea:

  • Planifica las operaciones a realizar.
  • Asigna roles y deja en claro cómo debe ser el desempeño para obtener el resultado esperado.
  • Controla el desempeño.
  • Resuelve problemas que obstaculicen la consecución de metas.

Ventajas y desventajas del liderazgo orientado a la tarea

Ventajas

  • El foco está en las tareas a realizar y en la obtención de resultados positivos para la empresa, por lo que puede llegar a ser altamente eficaz al corto plazo.
  • El líder es lógico, analítico y sabe bien qué pasos tomar para lograr los resultados que quiere.
  • Puede delegar el trabajo ya que comprende que una tarea grande puede dividirse en pequeñas tareas, realizadas por varias personas, aunque no importe la relación entre ellas.
  • Puede derivar en situaciones en que hay que tomar decisiones urgentes y correctas; aquí lo importante es la tarea que resulte de la decisión.

Desventajas

  • Deja de lado el bienestar de las personas, por lo que a largo plazo puede generar insatisfacción laboral.
  • Existe una distancia social y emocional entre líder y subordinados.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo orientado a la tarea

Joaquín está sumamente nervioso porque necesita encomendar un trabajo urgente a su equipo de trabajo. Joaquín es el líder de este grupo de cinco personas que trabajan para él hace más de diez años.

Por empezar, se molesta cuando dos de ellos, Miriam y José, llegan tarde. Ellos tratan de explicarle que hubo un paro sorpresivo de trenes y debieron tomarse un taxi, pero debido a la situación, el tráfico estaba imposible. Joaquín no los deja terminar la explicación. Sólo quiere que se sienten de inmediato y escuchen con atención la tarea que deben realizar.

Les pide un informe que debe estar terminado para el día siguiente a primera hora. ¿Para el día siguiente? Carolina cree que debe intervenir de inmediato: ella pensaba tomarse la tarde porque tiene un turno médico que programó dos meses antes. Joaquín la conmina a estar presente ya que ella juega un papel importante en la elaboración de ese informe, y aunque Carolina había pedido esa tarde libre con mucha anticipación, no se la concederá. Joaquín explica la situación rápidamente en la pizarra que está frente a todos, y en ningún momento se vuelve a mirar los rostros de sus empleados, que empiezan a preocuparse por la urgencia del pedido. Joaquín remarca que se debe llegar al resultado final como sea. Con los nervios y el clima cortante de la reunión, Beatriz, como de costumbre, comienza a sentirse mal físicamente, y se disculpa para pasar al baño. Joaquín la ignora. Da por terminada la reunión antes de que Beatriz regrese, y cuando lo hace, no le pregunta por su repentino malestar, sino que la envía de vuelta a su escritorio con una orden muy directa, elevando su tono de voz, para que arranque con la parte que le corresponde de la tarea.

Joaquín sólo pone el foco en el resultado final. No siempre se conduce de esta manera. Pero esta vez cree que lo más importante es la tarea que tienen entre manos y no puede darse lo que considera el lujo de atender a las necesidades de cada uno de sus cinco subordinados.

8. Liderazgo natural

En este caso, no necesariamente estamos hablando de un jefe. Este es el tipo de liderazgo que se da naturalmente y que no siempre coincide con un puesto de liderazgo. Sin embargo, se trata de una persona que motiva a los demás y los conduce en la dirección que desea. Goza de cualidades innatas para liderar un grupo. No es un liderazgo impuesto desde afuera, sino uno que se da por la propia convicción y por el seguimiento de los demás.

Característica del liderazgo natural. Un líder natural:

  • Tiene cualidades innatas para ejercer su papel de líder y lo hace por voluntad propia.
  • Inspira confianza, enseña, motiva, produce admiración. Su actitud positiva mejora su rendimiento y el de los demás.

Ventajas y desventajas del liderazgo natural.

Ventajas

  • Es el liderazgo más eficaz, pues su gran habilidad es la motivación que, además, transmite a los otros.
  • Lidera naturalmente y se destaca en el grupo, más allá de que se lo reconozca o no oficialmente.
  • Es una forma democrática de liderazgo, pues en él participa todo el grupo.

Desventajas

  • Puede no tener “poder” real por no tener jerarquía ni ser reconocido como líder.
  • Puede perder su condición ante otros líderes que sí son reconocidos formalmente.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo natural

Pablo no es el jefe, ni mucho menos. Es más: hoy es su primer día de trabajo. Le han explicado su tarea: debe atender los reclamos de los clientes por teléfono, tomar nota de ellos y tratar de brindarles la mejor solución.

No necesita estar mucho tiempo en este puesto para darse cuenta enseguida de que la mayoría de las consultas y reclamos se deben al mal funcionamiento de la palanca de encendido y apagado del producto que vende la empresa. Tras haber respondido diez llamadas sobre el mismo reclamo, Pablo comenta lo que sucede con sus otros cuatro compañeros de tareas. Todos le dicen con resignación que tiene razón, que esa es precisamente la situación, pero que no se moleste en decirle al jefe porque ya conoce la situación y no le dará importancia: todo seguirá igual. Pero Pablo no puede resignarse. No necesita esperar más: ya oyó muchas veces el mismo problema de parte de distintos clientes, así que se dirige a la oficina del jefe. Este lo recibe amablemente, pero de inmediato se pone molesto por la consulta. Conoce perfectamente de qué está hablando Pablo y, según él, no hay solución. Le responde a Pablo que simplemente tome nota de los reclamos.

Un tanto decepcionado pero con su mente trabajando activamente, Pablo se comunica con el departamento técnico. Luego de varias derivaciones de llamada, finalmente consigue que lo atienda el gerente del departamento técnico, que le ofrece una solución: los clientes que presenten una queja formal podrán tener acceso a un servicio técnico gratuito que reparará esa falla. Pablo salta de contento y vuela a la oficina de su jefe con la novedad. El jefe se muestra un tanto sorprendido por la actitud de este empleado en su primer día de trabajo, pero le da vía libre para que proceda según le ha indicado el gerente técnico. Sus compañeros escuchan su solución y por el resto del día se dedicarán a recibir llamadas con la misma queja de siempre, pero esta vez tendrán una solución que ofrecerles a los clientes insatisfechos. Pablo se ha mostrado como un líder natural en su primer día de trabajo. Seguramente, muchas otras conductas similares se darán en el futuro, si esta fue su manera de arrancar en este puesto.

Otros modos de clasificar tipos de liderazgo

Un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe, cuando su trabajo está hecho y su meta cumplida, la gente dirá: ‘Lo hicimos nosotros’.

Lao Tzu Filósofo

Son innumerables las maneras en que se puede considerar distintos tipos de liderazgo. La clasificación que acabamos de ver es quizá la más clara: enumera características de personalidad que todos conocemos y reconocemos en jefes que tuvimos o tenemos, o en nosotros mismos como líderes. Pero existen otras formas de encuadrar diferentes modelos de liderazgo. En estas otras formas, como luego veremos, podemos también incluir algunos de los modelos vistos previamente.

Liderazgo transaccional

La transacción de la que estamos hablando en este tipo de liderazgo es la siguiente: un líder propone un trabajo y las reglas para completarlo, mientras que por otro lado los empleados aceptan obedecerle, a cambio de un pago. Los subordinados están intercambiando su esfuerzo y trabajo, aceptando tareas que les serán recompensadas en caso de que sean completadas como marcó el líder, quien a su vez tiene derecho de reprender o castigar debidamente si el resultado no es el que esperaba. Se supone que el empleado está trabajando por el intercambio, que es el salario, y el líder por su lado impone la tarea y el modo de realizarla.

Se basa estrictamente en un intercambio: servicios por salario y (en algunos casos) otros beneficios. El líder facilita los recursos para que su equipo logre los objetivos que ha fijado, punto esencial en el tipo de liderazgo transaccional.

Puede tratarse de un tipo de modelo a corto plazo, ya que en ocasiones su duración está limitada al intercambio que fue fijado. La razón más poderosa para que el subordinado complete la tarea es la recompensa del pago; puede además existir un sistema de premios económicos que dependan del rendimiento individual o grupal. Es un acuerdo entre la empresa y los trabajadores, con el líder como intermediario para lograr las metas empresariales.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo transaccional

Nina sabe que la compañía farmacéutica donde trabaja, y donde conduce uno de sus departamento, ha lanzado un nuevo medicamento. Sabe que en la misma situación está Alberto, jefe de otro departamento que ha lanzado un producto innovador también, pero para tratamientos muy diferentes. Sin embargo, ambos se encontrarán en la situación de querer aumentar sus ventas, ya que la empresa les ha ofrecido un gran incentivo económico si así lo hacen. Por su parte, Nina se ha reunido con sus vendedores para lograr ese objetivo. Ella también los quiere estimular a vender más con incentivos monetarios y otros que tienen que ver con aumentar su prestigio dentro de la empresa como, por ejemplo, ser elegido “el vendedor del mes”. Hay gran entusiasmo en su equipo hoy, pero el único motivo que los alienta es el premio. Leen sobre los productos y saben que, para la salud de las personas, el producto que lanza el otro departamento con el que competirán por mayores ventas es mucho más beneficioso. Pero no les importa eso, como tampoco les importa lo que deberán hacer para trabajar más horas si eso les permite aumentar sus ventas. Mara, una de las vendedoras, tiene a su madre enferma en su casa, y hasta que ella no regresa, su madre está muy limitada en sus actividades diarias. Lo personal no importa. La transacción aquí es lo que cuenta.

Gustavo, otro de los vendedores, entiende que este tipo de tarea no es la más estimulante para su propio espíritu emprendedor. Pero trabajar con tesón porque necesita la recompensa material.

Nina sabe que puede contar con este equipo, porque los recompensará con un salario mayor y/o una distinción como empleado del mes. Conoce a su equipo y sabe bien que esa estimulación funcionará.

Liderazgo transformacional

James MacGregor Burns y Bernad M. Bass, teóricos del liderazgo, fueron quienes definieron el liderazgo transformacional. Los líderes transformacionales son los considerados verdaderos líderes por su poder de motivación e inspiración permanente. Es un tipo de liderazgo muy valorado en la actualidad que, como indica su nombre, busca transformar, innovar, motivar a las personas y al mismo tiempo desarrollar la empresa. Se cree que el factor más importante para ejercer el liderazgo transformacional es el carisma, también llamado “influencia idealizada” por algunos teóricos como Bruce Avolio y el mismo Bass. Se trata de la capacidad que tiene un líder para transmitir una visión y conseguir el apoyo de los subordinados que confían en su inspiración y deciden seguirlo. Otro factor importante es la inspiración o motivación inspiracional, es decir, la capacidad de motivar a sus seguidores, creando en ellos un entusiasmo por el trabajo y la confianza para concretar la tarea. Su personalidad inspiradora y su propia creatividad refuerza en sus subordinados la forma de pensar innovadora, despierta la imaginación y estimula la resolución efectiva de problemas. Para ello, el líder atiende a las necesidades de su equipo pero también presta atención a cada miembro de manera individual, delega tareas en ellos y les brinda información, con lo que aumenta la confianza de cada uno.

Situación que ejemplifica una conducta de liderazgo transformacional

Eduardo ha sido contratado como jefe del departamento docente en una escuela para niños discapacitados. Durante mucho tiempo esperó una oportunidad como esta. Pasó por la experiencia personal de tener un hermano discapacitado que mejoró mucho al asistir a una institución similar a esta donde hoy tiene la oportunidad de trabajar. Conoce mucho sobre el tema, por trabajos anteriores y por su experiencia personal. La institución de la que viene le brindaba un empleo cómodo y bien remunerado, pero no lo satisfacía. Sentía que allí estaban cumplidas ya todas las metas y lo atrajo la idea de ocupar un lugar donde pudiera ejercer una transformación.

Aquí, ve a los docentes algo desmotivados, y se propone alentarlos desde su discurso y acciones, compartiendo con ellos su experiencia de trabajo y su experiencia como hermano de un muchacho que logró superarse gracias al trabajo de docentes como ellos, que vieron que podían producir un cambio, que no todo estaba dicho.

El desafío de producir cambios, de brindar una visión totalmente innovadora, llevó a Pablo a este nuevo empleo. En el anterior, estaba mejor remunerado, pero lo único que lo satisfacía era la transacción: su trabajo le redituaba un buen salario a fin de mes. Aquí, sin embargo, y pese a que el salario será un poco menor, lo espera una tarea difícil pero reconfortante que convertirá su liderazgo en algo sumamente trascendente, para sí mismo y para sus seguidores.

Entonces, ¿se trata de distintos nombres para el mismo tipo de liderazgo?

Como vemos, muchos conceptos acerca de tipos de liderazgo se superponen. Cuando hablamos de liderazgo transaccional, ¿estamos hablando también de liderazgo autocrático? Hay un líder que imparte directivas y empleados que acatan con el salario como premio. Cuando definimos liderazgo transformacional, ¿nos referimos también al liderazgo democrático? Hay participación, intercambio de ideas, motivaciones mutuas que van más allá de una mera transacción económica. Y estamos hablando del carisma como factor importante. ¿Es el líder transformacional también un líder carismático?

Se superponen, además, otros modelos listados aquí anteriormente, como liderazgo centrado en las personas y liderazgo centrado en las tareas. En el modelo transaccional, el centro es la tarea y las metas que la empresa debe cumplir. En el transformacional, las personas son centrales y vienen antes que la tarea.

Como mencionamos anteriormente, puede tratarse también (además de definiciones de distintos teóricos, con distintos enfoques) de diferentes momentos históricos o situaciones en una misma empresa o en un mismo líder. Quien en cierto momento debió comportarse como líder transaccional por un proyecto a corto plazo, y ejercer cualidades distintivas del liderazgo autocrático, concentrándose más en la tarea que en las personas a su cargo, puede en otro momento ejercer un liderazgo transformacional, poniendo el foco en las personas y en las metas a largo plazo, buscando enriquecer la participación de su equipo y llevar a la empresa a un lugar destacado por su desarrollo innovador.

Cada individuo tiene su propia personalidad, y preferirá un cierto comportamiento en su vida cotidiana, así como al momento de elegir optará por un cierto estilo de liderazgo. No existe un estilo absolutamente perfecto ni uno que esté equivocado, ya que dependerá, como vimos, de una serie de factores: la tarea a realizar, la empresa, el equipo, la situación.

Para simplificar, podríamos hacer una lista de cinco tipos básicos:

  • Autoritario: da órdenes, manda. El líder es el encargado de identificar el problema o la tarea a realizar, considerar las opciones, elegir una y decirles a los demás lo que deben hacer. No se tendrá en cuenta la participación del equipo.
  • Político: vende, seduce, convence. Aquí también el líder toma decisiones solo. Pero en este caso existe un intento de persuasión para que el equipo acepte sus decisiones. Trata de explicarles a los empleados los modos en que se beneficiarán de los resultados finales.
  • Evaluador: prueba. El líder sugiere una solución, pide opiniones, aunque finalmente sea quien toma la decisión.
  • Participativo: consulta, apoya. El líder es permeable a la influencia de los subordinados. Se pide “lluvia de ideas”, es decir, se invita al grupo a expresar sus opiniones y sugerir nuevas ideas. Igualmente, el líder sigue siendo quien al final toma la decisión que más lo convence.
  • Libre iniciativa: une, empodera. El líder aquí es uno más. puede que termine tomando una decisión sugerida por el grupo.

Los dos primeros están centrados en el comportamiento del líder. La decisión depende de intereses, experiencia y motivaciones del líder, mientras que los otros tres tienen más en cuenta al equipo y por ende, sus intereses, experiencia y motivaciones, lo que amplía muchísimo el espectro.

¿Cómo saber qué tipo de liderazgo ejercer?

Dependerá enormemente de:

  • La situación.
  • Las necesidades del grupo.
  • Las preferencias del líder.

El líder “perfecto”

Gestión es hacer las cosas bien. Liderazgo es hacer las cosas.

Peter Druker Escritor

Al cabo de esta lectura, nos preguntamos en cada paso qué tipo de líder somos, y si logramos responder esa pregunta, a continuación cuestionaremos si el tipo de líder que somos es el “ideal”. Quizá algo que puede quedar claro tras haber hecho estas reflexiones y vertido estos conceptos es que en la actualidad se cree firmemente que un buen líder siempre puede aprender algo nuevo y mejorar. Son muchos los factores que pueden contribuir a un mejor desempeño de un líder. Las experiencias vividas como líder, la capacitación para aprender más y mejorar, la apertura a la innovación y el deseo de desarrollo propio son todos factores que pueden hacer que se perfeccionen las cualidades de liderazgo.

¿Qué se necesita en ese camino hacia la perfección, siempre inalcanzable pero sin duda nuestro objetivo permanente?

  • Una visión. Poder ver más allá del lugar en que la empresa se encuentra en la actualidad, imaginar los caminos que pueden conducirla hacia esa visualización que se hace sobre el futuro de la compañía.
  • Motivación, empujada por esa visión.
  • Capacidad para motivar a los seguidores a participar y trabajar en la innovación que sea necesaria para lograr como meta concretar esa visión.
  • Fuerte deseo de autosuperación.
  • Apoyo para lograr la superación de sus subordinados.
  • Empuje para conseguir que los seguidores hagan realidad las acciones necesarias para lograr las metas.

Recordemos siempre que el líder “que nace” es un concepto un tanto anticuado. Si bien ciertas cualidades innatas ayudan, el deseo de aprender a conducir y la fuerza de la visión permitirán que una persona con ganas de liderar pueda capacitarse para hacerlo, y seguir aprendiendo el resto de su vida a cómo mejorar para ser el mejor líder que pueda ser. O, como dijo Steve Jobs: “Creo que si haces algo y resulta ser bastante bueno, debes seguir haciendo otras cosas maravillosas. No pienses en ello demasiado. Sólo piensa en el siguiente paso a dar”. 

8 estilos esenciales de liderazgo organizacional
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